Vicios caros

lunes, febrero 9, 2004 12:17
Publicado en la categoría purnas

sanjorge93mad.jpgTengo una costumbre extraña, de esas que la gente no entiende. Hoy la he vuelto a practicar, porque yo soy así. Consiste en lo siguiente. Para evitar esa sensación de desvalimiento que te invade con el despertador lo tengo sintonizado con la COPE. Con el programa de Federico Jimenez Losantos. Es la forma más rápida de levantarse. Y lleno de energía. Mi récord seguido de escuchar sin soltar un “gilipollas”, es de cinco minutos. Claro que coincidió con la publicidad. Luego leo Libertad Digital, su periódico. Ya debe ser esto por masoquismo. Vicios ocultos. Allí mi bonhomía se ve retada por Pío Moa, por César Vidal, por German Yanke. Los grandes. Lo de Pío Moa es de psiquiátrico. Es un arrepentido, afectado por el síndrome de Estocolmo, probablemente. Toda su obsesión pasa por culpar de la Guerra Civil a la izquierda. Bueno, de la Guerra Civil y si te descuidas del Sida, la peste y los terremotos. Marca el inicio de la Guerra el 34, que es una fecha cualquiera para marcar en el calendario. Todavía no le he visto hablar de la dictadura de Primo de Rivera, ni del golpe de Estado de Sanjurjo en el 32. Su vida comienza en el 34. La revolución de Asturias, y la payasada de los independentistas de Estat Catalá. Marcar el 34 es exhimir de responsabilidad al Ejército que se levantó contra la República en el 36. Olvida que para que haya una guerra, tiene que haber dos bandos. Es un historiador no menor, sino mínimo. Coreado y jaleado. Y best seller. Eso también. Saca más beneficio que poniendo bombas con el Grapo.
Lo de Jiménez Losantos es de otro calibre. Porque no reniega de su pasado. Pero lo encubre. Un par de perlas.
Copio de su chat.

P: Si no tengo mal entendido, cuando mataron a Carrero usted era comunista. ¿Cómo reaccionó ante el atentado? ¿Qué opinaba entonces de los crímenes de ETA?

R: La reacción fue de pánico más o menos controlado. Yo no tenía ninguna responsabilidad, era casi un crío. Pero se temía una noche de los cuchillos largos, venganzas en el estilo de lo que fue años después la matanza de Atocha. Desde luego, no brindé con champán y los etarras siempre me han repugnado, entonces más por separatistas que por terroristas.

El atentado contra Carrero Blanco fue en el año 73. Un poquito más tarde Federico Jiménez Losantos, reivindicaba con el acaloramiento a que este señor nos acostumbra “La Nación aragonesa”. Para más información sobre el tema,“El aragonesismo en la transición”. Igual no le repugnaba tanto el separatismo de ETA entonces. La foto que ilustra este artículo es del año 93. Los aragoneses, unos 15.000, se manifestaban un 15 de noviembre en Madrid para reclamar más autogobierno, después de dos manifestaciones multitudinarias en Zaragoza. Entre 150000 y 250000 cada vez. Jiménez Losantos está cantando el “Canto a la Libertad”, de Labordeta, el diputado nacionalista de CHA. Jiménez Losantos estaba pidiendo la Reforma del Estatuto de Aragón. El historiador que no ha hecho historia, el periodista que no ha estudiado periodismo (aunque esto último tampoco es un crimen ;)), es también el nacionalista español que apoya los nacionalismos periféricos. Es lo que tiene la rabia. Que te lleva a su antojo.

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