Las dos velocidades

jueves, enero 15, 2004 21:45
Publicado en la categoría purnas

Todos sabemos que la vida avanza a diferentes ritmos. En cada momento del día, el mismo minuto, esos sesenta segundos, pueden durar una eternidad o pasar volando como el AVE cuando funcione correctamente. Además, pensábamos que lo de las dos velocidades se aplicaba nada más a Europa, a esa Europa de 12, 15, o 25 miembros que no comparten entre sí casi nada salvo el libre comercio. Ni sueldos, ni precios, ni impuestos. Por no hablar de lengua, cultura o religion.
Pero no imaginabamos que el Gobierno del PP, ese que sufrirá un continuum interruptus en marzo, tenía también dos velocidades diferentes. Una, rapídisima, ultraveloz, casi lumínica, que coloca primeras piedras sin tener financiación y otra lenta, como las tardes de fútbol de Paco Flores, para las obras primordiales de infraestructuras en Aragón.
Mientras la primera piedra del trasvase vuela a Murcia, aunque se vaya a quedar allí “ta cutio”, la estación de autobuses de Zaragoza sigue sin abrirse, y la ciudad continúa con ese espíritu Paco Martínez Soria de estación de pueblo, cuando todos los pueblos ya tienen una estación más moderna que la de Zaragoza. Las de Zaragoza mejor dicho. Porque si uno llega pongamos de Barcelona, para ir a Logroño, que sepa que tiene que caminar para cambiar de estación. Los zaragozanos ya tenemos el ejercicio mental hecho. Me voy a Salou, Puerta del Carmen, me voy a Valencia, Puente de los gitanos, me voy a Pamplona, restaurante Berges 2.
Y eso sin querer meterme en temas más cruciales incluso, como la autovía Somport-Sagunto, las cercanías de Zaragoza, la Jaca-Pamplona, o los embalses que nadie discute. (Eso sí, con los que se discuten hay más prisa, mira por donde). Es un mecanismo curioso.
Respecto a la primera piedra en Murcia o Almería, que les da miedo decirlo, insisto en mi llamado, y lo seguire haciendo, vaya o no vaya Aznar los aragoneses tenemos que estar allí también, expresando nuestro rechazo. Y el que tenga oidos para oir, que oiga.

Este artículo ha sido publicado como Carta al Director en el Heraldo de Aragón del domingo 18 de enero.

Etiquetas: estacionautobuscercaniasinfraestructuras

Puedes dejar una respuesta, o un trackback desde tu sitio.

Dixa un comentario